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lunes, 29 de junio de 2015

La "Stultifera Navis" en Chile


Variados han sido los personajes que los grupos hegemonicas han considera como detestables en el Chile del siglo XX.  Sujetos de tal calaña que su sola existencia no es deseable.  Dignos de tal etiqueta han sido los homosexuales y los comunistas.  Nuestra historia indica la existencia de persecuciones de dichos grupos y a un nivel casi mitología el uso de la llamada "Stultifera Navis".
Para el lector ambientado en las ciencias sociales, puede que le sea conocido esta figura mitológica a través del filosofo Michel Foucault.


jueves, 18 de junio de 2015

La Batalla por el cuerpo. Consumo, género y poder


“Cuando la confesión no es espontánea ni impuesta por algún imperativo interior, se la arranca; se la descubre en el alma o se la arranca al cuerpo.”
(Michel Foucault)
Nuestra existencia humana es inimaginable sin nuestro cuerpo, y sin embargo durante las experiencias cotidianas demostramos con los actos que tenemos actitudes hacia él que van desde el olvido hasta el desprecio y el odio.  Por ello es que partimos de la idea de una batalla por el cuerpo, el que es un verdadero “champs de bataille”.
El cuerpo no es solo un complejo biológico, sino que además es social. Desde que nacemos el cuerpo en desarrollo es intervenido por la cultura.  Las soluciones a cuestiones tan esenciales como la alimentación o el abrigo varían de sociedad en sociedad y de época en época.  Hablar del cuerpo implicar pensar en la vestimenta, la sexualidad, en los sistemas de castigos, en los trastornos alimenticios o  la joyería, una gama muy amplia de problemáticas y aun así no ha tenido mucha preocupación sobre él en los estudios académicos. Michel Foucault es parte del cambio de enfoque donde el cuerpo se vuelve epicentro de la discusión teórica (“Vigilar y Castigar” e “Historia de la sexualidad”)
Si hacemos un poco de historia no hay que extrañarse que tal descuido pueda historiarse en los orígenes mismos del mundo occidental. Nuestro conocido filósofo griego Platón (427 – 347 a.c.) plantea la existencia de un dualismo (cuerpo y alma) donde el cuerpo es cercano a las necesidades y preocupaciones mundanas y el alma representa lo elevado.  En última instancia el cuerpo actúa como un impedimento del alma, es su cárcel. Esta particular visión platónica del cuerpo es transmitida por la Iglesia católica, que identificará al cuerpo con el pecado.  Esta doctrina evangelizará a América vía conquista-colonia española y portuguesa.
La modernidad como proceso emancipador de las costumbres del pasado, no logra superar las ataduras que represento la Iglesia y sus doctrinas en relación al cuerpo y el pecado.  El Estado asume el disciplinamiento de las masas y los aparatos a cargo de ello son la Escuela y el Ejercito (Althusser).   Habría que agregar que el trabajo también.  O sea que nuestro cuerpo si bien ve disminuida la presión de la Iglesia sobre él, ve aumentados las “estructuras” que lo utilizan como campo de batalla discursivo.
No es extraño ver como los cuerpos son espoloneados en la escuela a través de la gimnasia, en el trabajo por la “racionalidad” de los movimientos (Frederick Taylor, Henry Ford) y en el ejército con las marchas y los entrenamientos.  Quizás la última gran exaltación –no por ello disciplinamiento y control- fueron las concentraciones nazis y las Olimpiadas de Berlín en 1938.  De cierta forma, el mundo posguerra se rebela ante todo esto en sus diversos movimientos sociales.  Una reivindicación actual sobre el derecho a que la mujer decida sobre sí misma en el caso del aborto o la lucha de las minorías sexuales son proclamaciones de cuerpos autónomas más allá del Estado, la Iglesia y otras estructuras de poder.
La batalla no ha finalizado, es muy temprano para pensar que el retroceso de dichos centros de poder no den paso a otras formas de poder, como el mercado (Acoso laboral) o simplemente los pares (recordemos el énfasis microsocial de fenómenos como el bullying, la anorexia, la bulimia,).  Al final, en este mundo llamado  posmoderno por algunos, falto de certidumbres y multiplicado en riesgos, el cuerpo se ve tensionado especialmente por el si-mismo, el ego.  Aquí es donde el consumo, un elemento que la mayoría no identificaría con el control social, disciplina a la masa en sus gustos a partir de la oferta de modas y de estilos accesible para quienes pueden pagar.

La moda, lo sabemos desde los tiempos de George Simmel, son los gustos de la clase alta que permeabilizan a las otras clases sociales.  El acceso a “estar a la moda” tiene un coste monetario y dichos estilos se cristalizan en una puesta en escena a través de los cuerpos.  La lucha de la identidad se expresa en vestuarios, accesorios, marcas que sean visibles para los otros.  En mundo que se mueve a alta velocidad, la “puesta en escena” de la identidad permite conocer al otro sin realmente conocerlo.




miércoles, 12 de marzo de 2014

La Familia. ¿Crisis de la familia o emergencia de nuevas estructuras familiares?

Cada cierto tiempo, los políticos indican que la familia está en crisis. y cada tanto son apoyados por líderes religiosos y comunitarios que comparten esa visión.  Que los valores familiares estarían en retroceso y en peligro, que la familia y el matrimonio son pilares de la sociedad y no se les respeta, etc.  Sin embargo, ¿esto es cierto? y de ser cierto, ¿qué tipo de familia estaría en crisis?

En primer lugar, no corresponde hablar de la familia como si fuera un tipo único.  No debemos olvidar de mirar más allá de las fachadas de las estructuras sociales, de las versiones oficiales.  Los variados tipos de familias que existen demuestran la pluralidad de respuestas que los hombres y mujeres modernos han encontrado para agruparse a partir del parentesco.  Si bien el modelo más clásico del siglo XX fue la familia nuclear, esta nunca ha sido la única.  En el caso chileno desde hace mucho tiempo, la madre soltera ha constituido familia y se ha esforzado por proteger a sus hijos.  Por lo general, este sesgo se basa en la legislación que solo reconoce a el matrimonio como constituyente de familia (art. 105 del Código Civil). Sin embargo, a las ciencias sociales le corresponde romper las apariencias de la realidad y descubrir la complejidad que les rodea.  Así como existen parejas de derecho, también existen las de hecho y también familias a partir de parejas del mismo sexo.

En segundo lugar, lo propio de nuestros tiempos es el dinamismo de vida social.  La familia no podría estar exenta de esta característica. Por eso cada modificación en la realidad social le afecta y transforma.  Allí es donde aparecen familias reconstituidas, unipersonales, homoparentales, de nido vacío, etc. relacionadas con los cambios que sufre la sociedad en general. Los fenómenos de la globalizalización y el capitalismo tardío (con sus modificaciones del mundo del trabajo) van a afectar directamente la estructura familiar.

Si ya en el siglo XX, Talcott Parsons analiza que la familia nuclear se ajusta mejor al desarrollo de los mercados de trabajo que se dinamizan, las experiencias de familias unipersonales tienen sentido con los cambios actuales del sistema neoliberal.

martes, 11 de marzo de 2014

Amor en tiempos de Facebook

Desde que se desarrolló Internet, la forma de tener relaciones sociales se modificó para siempre.  La "virtualidad" permitió que el peso de la distancia ya no tenga tanta relevancia.  Así fue como la cotidianidad comenzó a mediatizarse gracias a los comentarios y las fotografías publicadas en las redes sociales. Y algunos individuos comenzaron a depender de las reacciones de sus amigos virtuales.

Es que todo cambio en los medios de comunicación de masas, afectan las formas de relacionarnos.  Cuando se realizó el proceso de unificación de las Alemanias a principios de los noventas, aumentaron la cantidad de teléfonos en la parte oriental; para muchos eso significo un cambio negativo en tanto la gente dejo de ir a la casa del otro con tanta periodicidad y utilizar el teléfono para dar mensajes.  ¿Es responsable el teléfono de los cambios? No, "La maquina la hace el hombre... Y es lo que el hombre hace con ella"  nos dirá el músico Jorge Drexler.  ¿Entonces porque nos volvemos "locos" con la tecnología?
El consumismo y el estilo de Vida instantánea como ideologías del capitalismo buscan aumentar la adquisición de productos. La modernidad va en búsqueda permanente de lo nuevo y genera un deseo -a veces descontrolado- de adquirir cosas nuevas,más si ellas se relacionan con la rapidez.
En este ambiente la comunicación en la familia, en las parejas, entre los amigos, el trabajo, etc. se ven afectadas por el uso de las redes.  Cada vez pasamos más tiempo en internet "disfrutando" de la virtualidad.
Es difícil medir aún si los efectos son negativos, pues todo depende los usos que le demos a internet. Sin embargo, sabemos que afecta la calidad de la comunicación cara a cara.  Por otro lado,  da facilidad al permitir comunicarse con personas a la distancia y en algunos casos incluso ayuda a construir relaciones afectivas, el caso de noviazgos nacidos en la red ya no es raro.
Entonces, ¿que nos espera en el futuro próximo en relación a las relaciones afectivas? ¿es posible enamorarse y tener una relación puramente virtual? ¿como será el amor en tiempos de Facebook?


viernes, 7 de marzo de 2014

Judith Butler (1956 - )

Es una filósofa post-estructuralista que actualmente ocupa la cátedra de Retórica, Literatura comparada y Estudios de la mujer, en la Universidad de California, tras haber sido profesora en la Universidad de Wesleyan de Ohaio y Johns Hopkins. Esta teórica ha realizado importantes aportaciones en el campo del feminismo, la Teoría Queer, la filosofía política y la ética.



Judith Butler. Filósofa en todo Género en español.
Libro: El genero en disputa

Simone de Beauvoir (1908 - 1986)


Fue una destacada filosofa, escritora y feminista francesa.  Se destaca su influencia en la importante corriente de pensamiento existencialista y especialmente con su obra "El segundo sexo" en el feminismo (en la Segunda Ola).

Algunas de sus obras:
Para una moral de la ambiguedad. (1947)
El Segundo Sexo.(1949)
El pensamiento político de derecha. (1955)






Libro: El segundo sexo
Documental sobre Simone de Beauvoir