miércoles, 24 de junio de 2020

Crisis en la cultura occidental

He comenzado la lectura del libro "Crisis. Cómo reaccionan los países en los momentos decisivos" de Jared Diamond donde descubrí que uno de los capítulos desarrollados corresponde al análisis de la "Crisis en Chile".  El Dr. Diamond había estado en nuestro país en 1967, y lo que vió y lo que sucedió después -la dictadura de Pinochet- lo invita a reflexionar el caso chileno. Y es que desde los años sesenta las transformaciones en distintas áreas (productivas, políticas, culturales, sociales, etc.) han implicado una diversidad de experimentos modernizadores y los costos de dichos "experimentos" han sido bastante altos.

¿Cómo fue que se incubó en nuestra sociedad una crisis que hoy se vuelve a manifestar -(El llamado "Estallido Social")? Esa es una larga y compleja discusión.

En síntesis, todas estas ideas me hicieron recordar que en el 2009 había escrito un texto sobre la Crisis de la Modernidad como multifactorial. Es un texto sencillo, pero me lleva a reflexionar sobre curso que ha tomado la historia en las dos últimas décadas.  Esto ha ido en aumento, y con la Pandemia global ya no se sabe bien a donde irá a parar.  Por el momento, el pensamiento reflexivo es nuestro cobijo.

 

Crisis en la cultura occidental

Introducción

La Cultura occidental es en gran parte el cimiento del mundo moderno –y postmoderno según como se vea-, su producción cultural ya sea en el derecho, la filosofía, la política, las artes y la técnica se ligan a los últimos 400 años de historia del mundo occidental.

Así mismo, la herencia grecorromana nutre las distintas naciones y a través de los siglos va saliendo de lo estrictamente Europeo. Es la monarquía Española con la conquista de América que lleva el legado a un nuevo continente y rápidamente el mundo no occidental “comienza a serlo”.

Prontamente, las potencias europeas colonizan América, África, Asia y Oceanía llevando consigo su impronta cultural y también su fe. Las grandes riquezas naturales de esos territorios viajan a las metrópolis aumentando la riqueza de los europeos como jamás lo soñaron las civilizaciones de la antigüedad. Los antiguos sueños de conquista de un Alejandro Magno o un Julio César fueron opacados por las campañas bélicas de un Napoleón Bonaparte o un Adolf Hitler. Así el sueño de un mundo ordenado por la razón, donde los filósofos gobernaran se fue deformando hasta hacer que castas industrial-militares se fueran apropiando de las naciones.

Desarrollo

El siglo XX significó el triunfo del mundo occidental, las guerras mundiales y la guerra fría transformó el mundo y doblaron la mano a grandes países orientales, los cuales debieron unirse a la lógica del Capitalismo y las repúblicas de democracia representativa.

Finalmente, un gran proceso cultural ha dado la forma final al orden mundial. Me refiero a la Globalización. El cual si bien ha sido un largo proceso de llevar la cultura occidental a todo el mundo se ha visto acelerado producto de la comunicación satelital y la Internet.

Los valores sociales, culturales y morales han viajado a los distintos rincones de todo el mundo y desde hace décadas las últimas comunidades indígenas más apartadas se han ido incorporando a los modelos eurocéntricos.

Se puede destacar que la Globalización ha tendido a uniformar las diversidades culturales tan propias del mundo hasta el siglo XIX, llevando su sistema político, económico y de creencias.  Veamos estos tres aspectos brevemente.


La Democracia como dictadura de las “mayorías”: El sistema democrático no goza de buena salud de hace décadas, el Estado Nación se ha ido rompiendo por diversos factores –nómbrese aquí a los capitales transnacionales y la crisis económicas cíclicas- ningún país está en condiciones de poder dar un poder real a sus ciudadanos dado el “poder virtual” que poseen los Grandes capitales que imponen a candidatos de turno de acuerdo a fines no tan conocidos por las grandes mayorías. Las dobles agendas de las élites políticas han corrompido nuestros sistemas.  Eso no ha evitado que políticos de las “grandes democracias mundiales” como el Gobierno de George Bush hijo obligara a los países intervenidos en medio oriente a hacerse gobernar por sistemas políticos basados en la “libertad” y la “democracia”.
Hoy en día, las distintas minorías étnicas, etáreas, sexuales y de género dejan a un alto porcentaje de la población no representada. (Un ejemplo en Chile son los jóvenes, como no participan del sistema electoral los que participan representan solo al 60% del electorado potencial).


El Neoliberalismo como la crisis del Capital: A través del Bando Mundial y el Fondo Monetario Mundial todos los países que desean contar con su apoyo económico deben generar políticas liberales. Tanto en sus políticas monetarias como las del mercado del trabajo buscan la flexibilidad propia del “dejar hacer”. Si bien esto suena bien, tenemos actores más adelantados que otros por lo que ni un llamado a la moral y las buenas costumbres (propias de las sociedades burguesas) es útil. Solo recordemos a las grandes cadenas de farmacias que confabulan secretamente en perjuicio directo de los ciudadanos. (con los años se sumaron otras como la de
“los pollos”, y la de “el Confort”).  Los trabajadores no pueden sindicalizarse ni reclamar derechos, por otra parte los gobiernos domestican a través de subsidios y bonos atrayendo clientelas políticas.


La Crisis valórico y la Crisis de la Fe o la Cristiandad como la Religión Universal versus el Racionalismo escéptico: La Razón y la Fe (Cristiana) han luchado desde la ilustración por “liberar” al Hombre, cada uno a través de un complejo sistema de creencias han creído (valga la redundancia de esto) que pueden salvar nuestra alma o a lo menos nuestra existencia. Sin embargo, el vacío del hombre actual demuestra que ni los viejos valores adecuados a versiones bastantes convenientes de las “sagradas escrituras” ni los ateos racionalistas han logrado entregarnos las certezas necesarias en el devenir humano. Más bien, hoy la gente se encuentra  una diversidad de experiencias espirituales a veces por lo demás solo exóticas. Claramente, el momento actual demuestra un giro que comienza a darse en término de creencias ya que la posible existencia de vida en otros planetas complejiza las respuestas simples dadas hasta ahora.


Conclusión

El desgaste del mundo occidental se debe a su propia afán de devorar todo a su alrededor, el hombre moderno europeo se creyó en la necesidad de ir por el mundo llevando sus ideas y valores sin contemplar  siquiera la posibilidad de ajustarlo a los territorios donde fueron. Es cosa de ver a las comunidades pehuenches vivenciando el pentecostalismo, sólo posible gracias a nuestra bien ponderada Globalización.

Pero las continuas crisis de gobernabilidad, el ataque desde el margen de sectores separatistas, dogmáticos y fundamentalistas, los antimodernistas, etc. han demostrado que es imposible un Orden Mundial uniforme sin el poder de las armas. Por más novedosas que sean las modas, los juguetes o los programas de T.V. nadie quiere dejar sus viejas costumbres porque sí. Más falta evidenciar la capacidad de coerción y manipulación para lograrlo, ¿y si se logra a quién beneficia? Podrá este gran castillo de naipes no caerse mientras formamos la nueva Roma, tan iluminada y tan manchada de sangre como la anterior?

La Crisis de la Cultura Occidental para mi está latente en el proyecto posmoderno, que si bien busca liberar al hombre de las garras de la racionalidad extrema y con ajuste a fines, en la práctica nos derivó a un hedonismo e individualismo extremo y nos entrega a las garras del consumo.

La esperanza como siempre está en la alternativa, en los proyectos locales, en lo microorganizacional (a veces en lo comunitario), pero sobre todo en la capacidad de hacer consciente todos esos procesos que intentan mantenernos esclavos de una cultura que a nosotros mismo los chilenos no nos reconoce como occidentales, ¿o no se habían dado cuenta? 


jueves, 18 de junio de 2020

¿Qué hacer con los héroes en el mundo posmoderno?


“I follow the Moskva
Down to Gorky Park
Listening to the wind of change
An August summer night
Soldiers passing by
Listening to the wind of change”.
(Wind of change, Grupo Scorpions).

La repetida esencialización (o monumentalización) de ese “origen” -la que puede rastrearse en la gráfica de los textos escolares, en la cartografía estatutaria de cada Alameda, en la señalética callejera de cada ciudad- plantea, sin embargo, algunas dudas.  Problemas de no poco fondo, ya que, al monumentalizar el “origen” portaliano, deteniendo el tiempo en la fase constructiva 1829 – 1860, se anula el proceso histórico posterior.  No se asume, por ejemplo su vida adulta, su madurez.  -Tampoco su envejecimiento.  Ni su esclerotización y la muerte.  Esencializar -embelleciendo- el origen, equivale a deshistorizar el conjunto, y a esconder el retrato realmente histórico de Dorian Grey, con todos sus cambios, deformaciones y fealdades.
(Mercaderes, empresarios y capitalistas.  Gabriel Salazar)

                Toda sociedad se construye así misma con un mito fundacional.  Y todo mito se articula a partir de una narrativa donde los Hombres y Mujeres de una era dorada nos otorgan las herramientas para seguir construyéndonos a partir de dicho momento edénico.  Conocido es el caso de los mitos fundacionales de Roma.  Dos hermanos alimentados por una loba llegan a ser los “fundadores” y su propio drama cósmico -el desafío de Remo al surco construido por Rómulo y el castigo de Rómulo- a su hermano marcarían la identidad romana.
                Las sociedades modernas no están ajenas a la construcción de este tipo de mitos de origen.  Los revolucionarios franceses desarrollaron toda una simbología para distanciarse de los emblemas monárquicos.  Y con los años sus personajes fueron entronizados como héroes al constituir su propio Panteón nacional. 
                Los monumentos a los héroes tan propios del origen y desarrollo de los Estados Nacionales que se articulan en el espacio público funcionan como simbolismo del orden de la burguesía triunfante.  Es el dominio del espacio de la ciudad, un nuevo orden civico.  Ciudad y Civilización, todo en uno.
                    Sin embargo, dicha monumentalidad se encuentra muy lejos de sus días de gloria.  Los personajes que publicitan dichos espacios han entrado desde hace años en crisis.  Muchos de ellos son tolerados no con poca incomodidad.  En otros casos, el revisionismo histórico los ha condenado al desahucio, y se le ha dado urgencia al hecho de sacarlos de alguna plaza, parque o alameda.  Lo que esta en comentario es tan actual, que los últimos casos ocurridos son de hace un par de semanas.
                En la bahía de Poole, en las costas del sur de Inglaterra, existe una estatua de un General británico, pero no celebra sus glorias militares, sino que lo recuerda  como el fundador del Movimiento Scout por el ya lejano año de 1907.  Dicho monumento se encuentra ahí, como si estuviera mirando la Isla de Brownsea, el lugar donde se desarrolló el primer campamento scout.
                En las últimas semana dicha estatua se ha vuelto muy controvertida dado que la figura de Robert Baden-Powell se ha llenado de acusaciones de todo tipo. Al parecer se relacionaría con la ola de protestas que produjo la muerte de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis.  ¿Cuál sería la relación entre Baden-Powell y las protestas antirracistas? Que dicho General estuvo en África durante el período colonial participando de varias acciones militares entre ella la Guerra de los Boers.  Desde allí se ha generado una discusión variopinta de ser un colonialista, de haber apoyado a los Nazis, incluso ha sido acusado de pederastia.
¿Black Lives Matter o British History Matters?

                En este contexto, esta vez en Bristol se lanzó una estatua al mar.  La efigie correspondía al comerciante y esclavista Edward Colston y fue derribada el 7 de junio del presente año en el contexto del “Movimiento global Black Lives Matter”.
                Estos hechos no están muy lejos de los hechos ocurridos en Chile en el marco del llamado “Estallido Social” donde las Estatuas de Pedro de Valdivia en Concepción, la del Soldado desconocido en Plaza La Dignidad (rebautizada por los Manifestantes, su nombre anterior era Plaza Italia, aunque en Monumento italiano ya había removido en 1935), la de Teodoro Schmitt y otras fueran derribadas.
                Es que las estatuas con su carga simbólica quedan a merced de los cambios que viven las sociedades, y en la actualidad con tantas crisis hemos presenciado una verdadera ola de cuestionamiento y derribo de monumentos. “Durante las revoluciones, las estatuas son protagonistas.  Y como peones en un tablero de ajedrez, son a menudo las primeras en caer” (CNN en español.  12 de junio de 2016).
                El 15 octubre del 2019, en Rhode Island, Estados Unidos, fue manchada con pintura una estatua de Colón de manos de activistas que acusaron al personaje de “Genocida”.  En noviembre del año pasado fueron varios los monumentos afectados en Chile, cuyo simbolismo se hacia al colonialismo (de los españoles, pero en el caso de Araucanía de colonos alemanes) y también figuras militares como Arturo Prat o Arturo Merino Benítez. En Bolivia por las mismas fechas se derribo una estatua de Hugo Chávez en medio de las revueltas por las elecciones a presidente.  Dicho personaje ya había sido atacado en Venezuela a principios del 2019.  En sisntesís hay un contexto muy amplio de estos “ajustes de cuentas” con la Historia.  No está tan claro que el fenómeno sea de izquierdas o derechas, sino relacionadas con las Historias nacionales.
                Un caso interesante es el vivido en relación con la figura de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, quien con la caída del régimen soviético (1991) cayó literalmente de su pedestal.  Como ya lo hemos dicho con un cambio de régimen los personajes históricos celebrados, sufren el peso del “revisionismo”.  Sin embargo, el caso de Lenin en Ucrania es mucho más tardío donde vuelve a caer en desgracia, pues en el 2015 y en contexto de las hostilidades con Rusia, se da un proceso llamado “descomunización” donde las Estatuas de Lenin y otras figuras asociadas a la era soviética son desterradas, pues recuerdan para Ucrania ese pasado de la URSS, el cual parece que quieren olvidar.

                Cual exorcismo, los rituales carnavalescos de la caída de efigies seguirá rondándonos, pero a diferencia del siglo XIX y el XX, donde se vivencio con fuerza el llamado al “Culto de la personalidad, ¿Cuál es el lugar de los héroes en el mundo posmoderno?
                Visto desde el relativismo tan propio de la Modernidad Liquida, los héroes tienen muy poco para ofrecernos, el individualismo extremo de nuestros tiempos no se condice con figuras humanas tan susceptibles de engañarnos, de ser solo cascara.  En cambio, el consumo nos permite conseguir eres por montones en comics, juguetes y películas que han sido duopolizadas por las empresas DC comics y Marvels.  Ya anteriormente, a estos cambios los he denominado posheroísmo.
¿Para que venerar personas, si puedo consumir y divertirme con las “figuras de acción”?  ¿No es acaso el consumismo otra forma de “venerar” el poder, el carisma o el coraje?  El capitán América, Batman u otros “superhéroes”, sufren de estereotipación, pero poseen la virtud que en términos narrativos sus historias se van actualizando periódicamente a las necesidades de nuevas generaciones de consumidores.  Sólo por indicar un ejemplo, el Hombre murciélago de 1939 no es el mismo del 2020.
Los héroes de la historia nacional en cambio, sufren el envejecimiento del “Orden social” que los configuro como tales y es muy difícil que se actualicen. Sin embargo, ¿qué hacemos ante el vacío simbólico que nos dejan?  Las respuestas seguramente están en los distintos procesos sociales que viven nuestros países y que se encuentran “suspendidos” por la pandemia global, pero de seguro esas heridas se reabrirán cuando esto se supere.   O sea, está por verse.
¿Nacerán nuevos héroes en estos tiempos de crisis? Es posible, de seguro emergerán a lo menos nuevos liderazgos, pero pareciera que monumentalizar sus acciones solo supone cristalizarlos en una verdad que siempre es esquiva.


Algunos links:






miércoles, 10 de junio de 2020

Lecturas reflexivas para el confinamiento

Haciendo orden para poder escribir algunos apuntes sobre la Pandemia del COVID 19, he pensado que puede ser util compartir las lecturas que van apareciendo por los distintos recorridos de la Red.  La cuestión es construir pensamiento crítico y para ello hay que estar informados.
Destacados pensadores como Slavoj Zizek, Byung Chul-han o Judith Butler ya han participado con sus reflexiones.  Conocido fue el "encuentro" de opiniones entre los dos primeros.
A nivel regional, nuestros intelectuales también hay participado y en formado digital han aparecido varias publicaciones.



1.- Sopa de Wuhan.  Una recopilación de las primeras opiniones de los intelectuales a nivel global.  

2.- Biblioteca Pensar la Pandemia.  Del Observatorio Social de la Pandemia, del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.

3.- El futuro despues del COVID 19, del programa Argentina Futura y dirigida por Alejandro Grisom.

4.- Por una nueva convivencia, del Grupo temático de Ciencias sociales del Ministerio de Salud de Perú.

5.- Pandemia, de Slavoj Zizek.

6.- La fiebre.  Una segunda recopilación de ASPO, está vez con una mirada desde latinoamérica.

7.- Sentido y función de los saberes humanísticos y sociales en tiempos de COVID - 19. Una entrevista al profesor Raúl Villarroel. Académico de la Universidad de Chile.

8.- El mundo antes y después del Covid-19.  Gian Luca Gardini (Coordinador).


Reportajes
12.- Reflexiones para un mundo post-coronavirus. Nueva Sociedad, Maristella Svampa.
13.-El espacio público de socialización será la casa.  LUN, Entrevista a Nicolás Rebolledo (Árquitecto).

Además existe material estadístico útil de revisar:


domingo, 3 de mayo de 2020

La acumulación de capital o la economía de la miseria en tiempos de pandemia.


"Yo me pregunto, ¿y por qué no hacen un bingo? ¿Por qué desde Santiago tengo que ir a arreglar el techo de un gimnasio?"

(Gerardo Varela, como Ministro de educación en el 2018)


The winner takes it all

The loser has to fall

It's simple and it's plain

Why should I complain

(Abba, 1980)

 

Cuando niño miraba con desconfianzas las rifas, de mi curso, de los scouts, de otras instituciones, no porque desconfiará del uso de los dineros reunidos, sino porque partía de la base de quién estaría interesado en comprar algún número si las probabilidades de ganar estaban en su contra.  Quizás mi mirada pecaba de racionalista, cuando el comportamiento humano es más emocional que racional, sin embargo, esa es otra historia.  En síntesis, mis reacciones con respecto a las Rifas provenían de  mi sensación de que al final las rifas las terminan comprando los padres, y en muy pocos casos algún pariente.

Este tipo de “economías” -en el uso de un sistema o modelo económico- es una “economía de la miserias”.  Disculpen la dureza, pero estos espacios de acumulación de capital toman los exceden posibles de las propias familias de un curso, por ejemplo, y no logra captar nuevos dineros de externos, que posiblemente saben al menos algo de probabilidades y les incomodan tanto como a mí.

Recuerdo que hace poco tiempo un ministro del presidente Piñera, sugirió ante reparaciones de los Colegios que hicieran rifas o bingos.  Un economista de la miseria podríamos decir.

Después de todas estas vueltas, de seguro habría que preguntar a qué viene está perorata, y bueno: quiero reflexionar de los elementos que se tienen que reunir para alcanzar el dichoso plusvalor o ganancia, cosa de superar en nuestra cultura el pensamiento de la economía de miseria y pasar a una economía de la riqueza, riqueza social eso sí.  Claro alguien ya podría objetarme que el Retail, las AFP´s, las ISAPRE’s obtienen -no generan- cuantiosas ganancias.

De hecho, las AFP’s funcionan como las rifas de curso.  ¿O no?

Las AFP’s “administran” nuestros fondos, o eso creía hasta que despejado de las fantasías  neoliberales pude ver que “invierten” nuestro dinero. Si les va bien las ganancias son de ellos, y a nosotros nos toca la “ley del chorreo”, o tocan perdidas y esas si van directamente a nuestras cuentas, sin ley del chorreo, obvio.  Un claro ejemplo de “inversión” dialéctica.


¿Por qué me acuerdo de las rifas?, porque para preparar la acumulación de capitales suficiente para que mi generación se jubile (momento que llegará en 20 o 30 años) somos nosotros, los del “curso” los que compramos “números” o sea Unidades de Fomento y esta economía de la miseria se transforma mágicamente en economía de riqueza, aunque de eso veamos poco o nada los afiliados.

El circulo virtuoso -para ellos- tiene que ver como muchas cosas en la especulación financiera.  Sin saberlo, éramos los grandes artífices del desarrollo neoliberal de este país, y no lo sabíamos porque nadie nos preguntó, en un sistema monopólico donde estamos obligados a este sistema que en sus variantes, no hay variantes.

“Las AFP fueron el artífice del modelo de desarrollo chileno. Su stock de recursos permitió entregar financiamiento a tasas de interés bajas y capital para financiar empresas y proyectos. La viga maestra, revolucionó, al mismo tiempo, la industria financiera y la real” (Gonzalo Restini. “La madre de todas las batallas”, La tercera 22-09-2018).

Luego de lo ocurrido el 18 de octubre pasado, ya no podemos invocar la ignorancia, pues el “problema” de las AFP’s ha sido explicado en múltiples espacios.

Seré simplista, lo reconozco, pero lo que pasa es que nuestros fondos financias otras empresas, mediadas por los bancos -y los bancos que son controlados por grupos financieros que también controlan en parte las AFP’s.

“Un nuevo estudio de Fundación SOL reveló las inversiones realizadas por las AFP en los grandes grupos económicos presentes en Chile. La investigación “¿AFP para quién?” analizó el destino de más de US$124.336 millones de dólares, equivalentes al 58,4% del total de los fondos de pensiones invertidos en instituciones que operan en el país”. (“¿AFP para quién?”: Los grandes grupos económicos que se benefician con las inversiones de las AFP en Chile.  Eldesconcierto.cl del 23-05-2019).

Como se puede apreciar lo que junto la rifa del curso fue bastante grande, pero nadie del curso se ganará el premio.

Según Recaredo Gálvez, quien estuvo en dicho estudio de la Fundación Sol, “este modelo previsional deja dos grandes ganadores, por un lado las AFP, las que en el primer trimestre de 2019 aumentaron sus utilidades en un 100,1% respecto al mismo periodo de 2018 y por otro lado los grandes grupos económicos que operan en Chile, los cuales reciben financiamiento fresco desde los fondos de pensiones de los trabajadores y trabajadoras”. (“¿AFP para quién?”: Los grandes grupos económicos que se benefician con las inversiones de las AFP en Chile.  Eldesconcierto.cl del 23-05-2019).

 

No deseo aparte mi objetivo, así que para cerrar el punto de las AFP´s y los Bancos y la “Viga maestra del modelo”, hice una tabla:

 

“Inversiones” de las AFP´s en los Bancos de Chile.

Banco de Chile (grupo Luksic)

US$7.324 millones de dólares

Banco Santander

US$6.978 millones de dólares

Banco BCI (grupo Yarur)

US$6.371 millones de dólares

Banco Itaú-Corpbanca (grupo Saieh)

US$6.084 millones de dólares

Banco Scotiabank (grupo Said)

US$5.961 millones de dólares

Banco del Estado

US$5.570 millones de dólares.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Fundación Sol (2020).

 

Se hace necesario entonces volver sobre mis pasos y regresar al punto de lo que escribo, “reflexionar de los elementos que se tienen que reunir para alcanzar el dichoso plusvalor o ganancia”.  Marx pensaba, podríamos decir a “pies juntos” que la acumulación de capital sólo se logra a partir de la “transmutación”, es el trabajo en su acto productivo el que hace que el Dinero transite a la mercancía esta vez dotada de un plusvalor, ganancia que es captada o apropiada por el capitalista.

De seguro se me objetará que eso es muy decimonónico, que para que se logré acumulación de capitales se necesita de tecnología, y hoy más que nunca de conocimientos que no son claramente identificables con el trabajo.  En pleno siglo XXI -y a propósito de las discusiones para reducir las jornadas laborales- nos repiten la vieja canción “los chilenos son poco productivos, por lo que menos horas, menos productividad”. 

Debo agregar algo, hoy más que nunca estando en el contexto de la Pandemia debemos retomar la tesis de Marx, donde es el trabajo el que permite la ganancia. Dos son mis argumentos.  1.- En los tiempos decimonónicos, así como hoy el trabajador debía proveer de sus herramientas de trabajo.  Hoy se podrá plantear que es una emergencia, no estábamos preparados, pero son los trabajadores -por lo menos los del teletrabajo- quienes entregan sus propias herramientas al proceso productivo (ya sea su computador, impresora, internet, luz eléctrica, etc.) y que son captadas por el capitalista, ni que decir de la rebaja de los costos fijos de las empresas. 2.- La urgencia de enviar a los trabajadores de vuelta al “laburo” en puestos no transferibles a actividades remotas, reclamando que la economía se encuentra parada y se debe volver a “mover”. ¿Qué no es acaso el reconocimiento tácito de que es el trabajo el motor productivo? Dudo que los “chicago boys” se prestarán a tamaño reconocimiento. Y como dijo Galileo, “y sin embargo se mueve”, o para nuestro caso “y sin embargo, es el trabajo el que mueve la economía”.

Insistir -por ejemplo- en teletones, como ya lo declaró Mario Kreutzberger es seguir apostando a una economía de la miseria solo que a una escala tan grande que, tal como lo hicieron las AFP’s puedan dar el salto y transformase en “Modelos de negocios virtuosos”, por lo menos para ellos.  Necesitamos la inversión del Estado para afrontar la pandemia, valorizando el aporte de los trabajadores a la economía y protegiendo su trabajo. El estado, no el neoliberal, debe estar  preocupado de generar Ganancias sociales aunque eso genere pérdidas económicas siempre relativas.

 

Don Francisco adelanta posible realización de una “Chiletón” por la crisis del coronavirus

 La madre de todas las batallas

“¿AFP para quién?”: Los grandes grupos económicos que se benefician con las inversiones de las AFP en Chile

ABBA - The Winner Takes It All (1980)


miércoles, 26 de abril de 2017

Bibliografía de Metodología Cualitativa

Esta entrada busca compilar diversos textos de metodología cualitativa con sus respectivos links de descarga.  En los presentes algunos pueden ser considerados clásicos de la bibliografía cualitativa, tanto en inglés como español.  Ojala pueda ser de utilidad para quienes desarrollan sus primeras herramientas de la investigación.


1.- Creswell, John W. (1994). Diseño de investigación. Aproximaciones cualitativas y cuantitativas. Sage. Capitulo 9: “El procedimiento cualitativo”, pp.143-171.

2.- Egon Guba e Ivonna Lincoln. “Competing Paradigms in Qualitative Research”. (1994)

3.- Steve J. Taylor y Robert Bogdan.  “Introducción a los métodos cualitativos de investigación”.

4.- Denzin, Norman K. & Lincoln, Yvonna S. (2005). The Sage Handbook of Qualitative Research.

5.- Barney Glaser y Anselm Strauss.



6.- Alicia Gurdian-Fernández.  “El paradigma cualitativo en la investigación socio-educativa”. (2007)

7.- Miguel S. Valles.  “Técnicas cualitativas de investigación social”. (1999)

8.- José Ignacio Ruiz Olabuénaga.  “Metodología de investigación cualitativa”.  Tercera edición (2003)

9.- Roberto Hernández Sampieri, Carlos Fernández Collado, Pilar Batista.  “Metodología de la investigación”. Sexta edición (2014)

10.- Irene Vasilachis de Gialdano. “Los fundamentos ontológicos y epistemológicos de la investigación cualitativa”.

11.- Laura Abero, Lilián Berardi, Alejandra Capocasale, Selva García Montejo, Raúl Rojas Soriano.  “Investigación Educativa : abriendo puertas al conocimiento”. (2015)

Roberto Juan Katayama Omura.  “Introducción a la Investigación Cualitativa: fundamentos, métodos, estrategias y técnicas”. (2014)

lunes, 21 de noviembre de 2016

Los nuevos muros de Adriano


Por cada muro un lamento
En jerusalén la dorada
Y mil vidas malgastadas
Por cada mandamiento.
Yo soy polvo de tu viento
Y aunque sangro de tu herida,
Y cada piedra querida
Guarda mi amor más profundo,
No hay una piedra en el mundo
Que valga lo que una vida
(Jorge Drexler, Milonga del moro judío)

La antigua visión de Thomas Hobbes sobre la naturaleza humana -el hombre es un lobo para el hombre- pareciera tener hoy una vigencia inesperada. Homo hominis lupus, es la frase más clara para describir la actitud de los políticos de occidente en relación a la migración[1].
La desconfianza en relación a los “otros” vuelve a tomar palco en las relaciones internacionales en estos primeros tres lustros del siglo XXI y el tema de la Seguridad -nacional e internacional- copa la agenda pública. Este escenario de “inseguridad” se va a configurar en los hilos del inicio del siglo XXI, y el hito más destacable es la caída de las Torres Gemelas.  Desde ahí el orden social tomará un giro y la guerra como instrumento político recobrará todo su potencial en un contexto global.
En el mundo antiguo, por lo general las principales ciudades estaban amuralladas.  Esto debido al estado de guerra permanente o a lo menos intermitente. Famoso es el caso de la ciudad de Jericó y la historia bíblica de Josué y el pueblo judío[2].  Por otra parte, las fronteras eran custodiadas por empalizadas y pircas para controlar el avance de los grupos que estaban extramuro y por lo tanto lejos del poder hegemónico intramuro.
La muralla como simbolismo[3] es muy poderoso, pues traza un corte en el suelo natural articulando el espacio como territorio humano, marcando un adentro y un afuera, un control de los que entran y los que salen.  Los sistemas de seguridad protegen a los nativos de los otros, los extranjeros.
La época antigua y el medievo fueron prolíficas en darnos construcciones defensivas, lo que nos muestra materialmente los momentos de inseguridad por los que se pasaron.  La gran muralla China, los muros de Jerusalén y las defensas romanas de Adriano y Antonino son ejemplos de este tipo de fortificaciones, en tanto se constituyen como sistemas de control, defensa y limite.
Más allá del muro están los otros, los distintos. Para los griegos y romanos, los otros eran los barbaros (en el caso de los primeros, esos “otros” venían de oriente y principalmente eran identificados en el Imperio persa.  Para los segundos, los barbaros venían de varias partes, pero principalmente del norte, o sea los Galos, Germanos, los Anglos, etc.).  Para los reinos cristianos medievales, el otro era el infiel (dentro de su sociedad ese rol lo representaban los campesinos paganos que vivían lejos de las ciudades y villorrios; hacia afuera era el mundo árabe que era visto como un moro).  Los reyes católicos de España se tomaron muy enserio el tema y para unir los diversos reinos españoles decidieron expulsar los árabes de la península ibérica.  Metafóricamente se les impone un muro oceánico para lograr distancia y control.
En el famoso año de 1492 habían logrado su meta, incluyendo el sometimiento de los judíos, y esa unidad les permite embarcarse en la aventura del “Descubrimiento de América”, como se podrá observar todo en el marco de una política territorialmente expansiva.  Al llegar a tierras de la Indias occidentales y experimentar el contacto con el indígena, la operación de control y sometimiento se repite.  Las nuevas ciudades son fortificaciones que van repitiéndose en la medida que la conquista americana se expande hacia el norte y el sur[4].
El mundo moderno, apoyado por el Racionalismo y la Ilustración prometería la abolición de estas prácticas, pues la razón sería la mejor herramienta para la regulación social.  Los nuevos aires hablan de derechos, donde los hombres son parte de una gran fraternidad universal[5].
Las ciudades “modernas” se libraron de fortificaciones embarazosas y se privilegió el libre tránsito y el desarrollo del comercio y la banca.  Sin embargo, esto ni ocurrió simultáneamente ni globalmente[6]. Mientras tanto en las zonas fronterizas, no civilizadas, otro gallo cantaría.  La campaña del desierto en la Pampa argentina o las operaciones del General Custer en Estados Unidos demuestran que lejos de la sociedad burguesa urbana la violencia de la separación seguía igual de vigente en un cercano siglo XIX.
De cierta forma, los viejos muros defensivos fueron reemplazados[7] por técnicas ofensivas que fueron racionalizadas en el siglo XIX y XX por la tecnología bélica donde el principio de la mejor defensa es el ataque[8] primaría hasta la crisis de los misiles en octubre de 1962[9].
El principio de Carl Von  Clausewitz -La guerra es la continuación de la política por otros medios- y que fuera profundizado por Michel Foucault en uno de sus cursos del College de France (1976) se aplica bastante bien al tema.  Aquí invierte dicho principio y nos entrega ese filoso análisis: “Frente a la primera hipótesis -que es: el mecanismo del poder es fundamentalmente y esencialmente la represión-, tendríamos una segunda hipótesis, que sería el poder es la guerra, es la guerra proseguida por otros medios.  Y en ese momento invertiríamos la proposición de Clausewitz y diríamos que la política es la continuación de la guerra por otros medios”[10][11].  Agregaríamos que el paso de la Guerra a la política y viceversa es muy pequeño.
La mal llamada Guerra Fría desarrolló un imaginario social bélico de la “Guerra sin conflicto”, habría que precisar sin conflicto directo entre Estados Unidos y la Unión Soviética, pues las agresiones se administraban en forma indirecta en una guerra de posiciones estratégicas (La Guerra de Corea y Vietnam, los golpes militares latinoamericanos, etc. por parte de Estados Unidos.  La construcción del muro de Berlín, la Guerra en Afganistán y el aplastamiento de movimientos civiles como en Checoslovaquia por el lado de la U.R.S.S.).  Nuevamente la táctica de llevar la guerra a las fronteras del mundo civilizado.
Para el momento de la caída del muro de Berlín de 1989 y el golpe de estado en la URSS de 1991, se inauguraba una nueva etapa de Paz (declarada demasiado prematuramente por lo demás) que en autores como Francis Fukuyama significarían declarar el fin de la historia.  Sin embargo, en ese mismo periodo se desarrollaba la Guerra del Golfo (1990 – 1991), la Guerra de los Balcanes (1991 – 1999), la Guerra del Congo (1996 – 1997 y 1998 -2003), etc. 
En la actualidad -y cuando el proyecto moderno aún sobrevive, pero lleno de incongruencias, fisuras y profundas contradicciones- vuelven a aparecer nuevos muros que separan a los seres humanos.  Tras la celebrada caída del Muro de Berlín se olvidaba que este muro entre naciones y al interior de naciones seguía vigente en diversos lugares.  El mismo Estados Unidos gran difusor de este suceso europeo posee una parte amurallada de la frontera con México. Hoy el más controvertido es el muro levantado por el estado israelí en la frontera con Cisjordania.  Esta barrera, que tiene cerca de un 10 % de muro de hormigón, plantea un nuevo Apartheid dificultando el establecimiento de un Estado Palestino soberano. Sin embargo, la crisis humanitaria en medio oriente y en especial la Guerra en Siria ha planteado nuevos proyectos de muros para contener la migración hacia Europa.  Las últimas novedades[12] son el muro que Inglaterra construye en Calais (Francia) para evitar que los inmigrantes lleguen a las islas británicas y aparecen los proyectos de a lo menos cinco más.  El sistema internacional hace agua y las escasas respuestas vienen de levantar nuevos muros.  El triunfo de la razón se ha convertido en jaqueca. La lógica de la Pax Romana -estabilidad a partir de fuertes sistemas de seguridad- se imponen a nivel global.

Post scriptum
Las elecciones en Estados Unidos siguen aún dando que hablar, pero lo que más dudas plantea a todo lo ya previamente dicho son las amenazas del ayer candidato y hoy presidente electo Donald Trump.  Durante la campaña presidencial aseguro que construiría un (nuevo) muro en la frontera con México y para peor obligaría a los mexicanos a pagarlo.  El cómo se realizaría ese pago no esta tan claro, pero en la lista de promesa a sus electos esta la expulsión de 3 millones de inmigrantes ilegales.  Este capítulo de la historia aún está por escribirse.



[1] La frase original es de Plauto, en el siglo III a.C. : “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” y se vuelve central en el análisis que hace el filósofo inglés Thomas Hobbes sobre la naturaleza humana y la fortificación de un Estado central poderoso.
[2] “Y sucederá que cuando toquen un sonido prolongado con el cuerno de carnero, y ustedes oigan el sonido de la trompeta, todo el pueblo gritará a gran voz, y la muralla de la ciudad se vendrá abajo. Entonces el pueblo subirá, cada hombre derecho hacia adelante”.  Josué 6:5
[3] Según la leyenda de la fundación de Roma (año 754 a. C.), para delimitar la nueva ciudad, Rómulo trazó un recuadro con un arado en lo alto del monte Palatino y juró que mataría a quien osase traspasarlo. Remo le desobedeció y cruzó con desprecio la línea, por lo que su hermano le mató y quedó como el único y primer Rey de Roma.
[4] Un ejemplo de esto es la ciudad de Cartagena de Indias -Colombia- que fue fundada en 1533, siendo un importante puerto se convirtió en la ciudad mejor defendida de las américas producto de su privilegiada ubicación en el Atlántico.  En contraste, durante el año 1598 (un siglo después del primer viaje de Cristóbal Colón) los españoles resisten un largo asedio mapuche tras los muros de troncos de la Villa-Rica y que finalmente significaría su aniquilación total.  Villarrica se refundaría solo en 1883 y esta vez en el marco de la República de Chile y la mal llamada “Pacificación de la Araucanía”.
[5] Del preámbulo de los Derechos del Hombre y el ciudadano de 1793: “Los Representantes del Pueblo Francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el menosprecio de los derechos del Hombre son las únicas causas de las calamidades públicas y de la corrupción de los Gobiernos, han resuelto exponer, en una Declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del Hombre, para que esta declaración, constantemente presente para todos los Miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes”
[6] La violencia descarnada ya se vivencia a inicios del siglo XIX en las Guerras napoleónicas y en las guerras independentistas americanas.
[7] No es tan fácil dar por finalizado los muros.  Nuevos ejemplos de la Primera y la Segunda Guerra mundial nos hace pensar que la línea amurallada ha tenido mucha vitalidad.  La muralla del atlántico es un buen ejemplo donde los nazis construyeron cerca de 15000 bunkers para la resistencia de un posible asalto aliado.
[8] El prusiano Carl Von Clausewitz escribió: “Muchas almas filantrópicas imaginan una manera artística de desarmar o derrotar al adversario sin excesivo derramamiento de sangre, y ello es lo que se propondría lograr el arte de la guerra.  Esta es una concepción falsa que debe ser rechazada, pese a todo lo agradable que pueda parecer. En asuntos tan peligrosos como la guerra, las ideas falsas inspiradas en el sentimentalismo son precisamente las peores.  Como el uso máximo de la fuerza no excluye en modo alguno la cooperación de la inteligencia, el que usa la fuerza con crueldad, por grande que sea, obtiene ventaja sobre el adversario, siempre que este n la mejor defensa es el ataque o haga lo mismo”.
[9] Coincidentemente, es contemporáneo la construcción del Muro de Berlín en 1961.
[10] Foucault, Michel.  Defender la Sociedad.
[11] Hay que ser sinceros, Foucault sólo actualiza un análisis que los marxistas ya había hecho varias décadas antes -incluyendo a Marx, Engels y Lenin- sobre el rol instrumental del Estado.  En estos últimos el Estado es un instrumento de la clase dominante para subyugar a la clase proletaria.  Incluso el ampliar este concepto de poder al plano internacional ya había sido considerado también y por ello la importancia de la lucha internacional de los obreros.

[12] Septiembre de 2016.